
Hace un tiempo en un foro se planteó una discusión sobre el papel de los traductores. Una traductora argumentaba que pocas veces se da trascendencia a su trabajo, ya que en general, no se los menciona en las reseñas que se hacen sobre libros. A partir de ahí, comencé a fijarme en ese punto, y tiene razón.
El papel de los traductores es clave. En la enorme mayoría de los casos, cumplen su trabajo con excelencia. Igualmente, por mejores que sean, leer en el idioma de origen es diferente.
Porque cada idioma tiene giros que son difíciles de trasmitir en otro. Por ese motivo, siempre que es posible, es mejor leer en el idioma en que la obra fue escrita, desde mi punto de vista.
Obviamente que eso requiere de un buen conocimiento de ese idioma. Pero es una forma excelente de mantener esa lengua en nuestra memoria, y de hecho, actualizarla. Puede que nos de un poco más de trabajo y la lectura sea más lenta, pero vale la pena.
Imagen: flickr.com













