El argumento de esta leyenda becqueriana gira en torno a una prueba de amor que implica cometer un acto profano sin medir las consecuencias. La historia trancurre en Toledo en la época de reinado de los Austria.
María y Pedro se aman apasionadamente. Tan desenfrenado es este amor que cualquiera de los dos harían lo que el otro le pidiese.
El mayor pecado de la bella joven es la vanidad, pero tan desmedida es esta que la lleva a competir con su tocaya la Virgen de la Iglesia del Sagrario. Cada domingo cuando va a Misa y la ve en su altar con esa ajorca de oro repleta de piedras preciosas siente que ella también debería tener esa joya en su poder.
Pedro para que ella no realice la profanación le promete que él mismo se encargará de robarla por la noche. Cuando Pedro ingresa al templo, inseguro de lo que va a hacer pero más seguro aún de lo que siente por su amada, un viento frío recorre su espalda.
La oscuridad y el silencio sacro envuelven la narración y el clima fantástico está por comenzar. Una vez que el protagonista sube al altar y posee la ajorca en sus manos se relaja, en definitiva sólo resta huir. La huida con la joya no podrá ser concretada debido a que al dar vuelta la espalda contemplará como todas las figuras del templo cobran vida para formar un ejército sobrenatural.
Fuentes: Asierblog | Librosgratis Imagen: Albedrio













