
En varios post anteriores venimos analizando los aspectos más salientes de esta obra. El tema es el poder, cómo alcanzarlo y cómo mantenerlo. En este post veremos cuáles son las características personales que tiene que tener el Príncipe (el poderoso) para mantenerse en el poder, y cuáles son las cosas que tiene que evitar de todas formas. Pero el Príncipe siempre tiene que estar atento a sus enemigos exteriores y más que nada a los internos.
Es imposible que un hombre tenga todas las virtudes. Pero así como es imposible tenerlas, es posible parecerlas. Por lo tanto, el Príncipe debe parecer tener algunas en particular: piadoso, legal, humano, íntegro y religioso. Para aparentar estas virtudes hay que ser pragmático, astuto, ingenioso e hipócrita.
La visión de Maquiavelo sobre la naturaleza humana es bastante crítica. Dice que por naturaleza los hombres son cobardes, ingratos, inconstantes y muy disimulados. Esto hace que el Príncipe tenga que lograr que la gente sienta temor hacia él, pero nunca amor u odio. El amor es demasiado breve y los hombres muy variables. No conviene ser amado por el pueblo, porque seguro que eso no dura en el tiempo.
Pero tampoco debe generar odio, ya que esto es muy peligroso para sus fines. Evitar que sientan odio por él es algo que se logra mostrando virtudes y respetando algunas cosas. La crueldad prologada en el tiempo lleva al odio. Pero algo que siempre hay que tener en cuenta es respetar el patrimonio de las personas. Para Maquiavelo las personas olvidan más rápido la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
Imagen: audiolibrosyoyo.com













