Lionel Shriver regresa al mundo editorial con esta novela psicológica. La trama es adictiva y su forma de usar la literatura para llevarnos de viaje a su prodigiosa mente es una de sus mejores armas. El lector se quedará prendado de un argumento distinto, novedoso e imaginativo.
Se nos narra la historia de Lawrence, intelectual de reconocido prestigio internacional que se acaba de mudar a Londres para seguir prosperando, y de Irina, que trabaja como ilustradora de libros para niños y que no está demasiado segura de haberse mudado a la ciudad del Támesis.
Cada año, el 6 de julio, celebran el cumpleaños de Ramsey Acton y en esta ocasión no quieren perderse la cena anual con su íntimo amigo. Todo cambiará tras esta velada ya que el lector podrá tener dos puntos de vista sobre los mismos hechos. Eso se lo debemos a la maestría de la autora.
Porque Shriver opta por dividir en dos el texto. El intercambio de personalidades que lleva a cabo es magistral. Los dos relatos de los hechos obedecen a la visión del triunfador y a la de la pesimista, ambos se han forjado desde la ironía o el triunfo, desde la victoria o el fracaso.
Novela para lectores cansados de literatura vacía, de best sellers de aeropuerto o de libros donuts. Nos gustaría conocer vuestra opinión sobre esta obra en los comentarios de este post.
Fuente: Casa del libro.













