El autor de origen vasco Álvaro de la Iglesia se caracterizó por una ironía sin igual y por sus colaboraciones en La codorniz. Escritor de esa generación de posguerra que intentó llenar de humor los hogares del Franquismo ha sido injustamente olvidado con el paso del tiempo.
Las novelas más reseñables del escritor son Todos los ombligos son redondos, El baúl de los cadáveres o Un naúfrago en la sopa. Todas preñadas de un humor ácido, certero y directo que hace ver al lector un ingenio sólo igualado por Eduardo Mendoza en sus novelas más satíricas. Os recomiendo la lectura de cualquier obra de este insigne escritor, no sólo pasaréis un buen rato, también conoceréis a uno de esos escritores geniales que dió la generación del 50.














